¿Se puede hacer el amor dormido?

¿Se pueden mantener relaciones sexuales mientras dormimos?

¿Se pueden mantener relaciones sexuales dormido sin darnos cuenta? ¿Seremos capaces además de no acordarnos de nada porque somos sonámbulos? ¿Alguna vez os ha pasado algo parecido? 

Parece ser que es más común de lo que nos imaginamos, y suele provocar bastante malestar, ya sea por la repetición de las crisis, por la imposibilidad de recordarlas, por la vergüenza o por la falta de control sobre las conductas involuntarias.

¿Qué es la sexsomnia?

En el fondo está muy relacionado con el sonambulismo, apnea del sueño o los terrores nocturnos y puede estar desencadenada por factores como el estrés, los consumos excesivos de drogas y alcohol o la privación del sueño.

La sexsomnia diríamos pues que es una parasomnia o trastorno del sueño que hace que una persona sea capaz de mantener relaciones sexuales mientras duerme, y que al despertar no recuerde absolutamente nada de su comportamiento.

Diferentes estudios han demostrado que durante la fase de sueño REM pueden aparecer sueños eróticos acompañados incluso de orgasmos.

Durante esta fase del sueño, se originan tanto en hombres como en mujeres, una serie de mecanismos fisiológicos que ayudan a mantener la vitalidad de los órganos genitales además de proporcionar placer.

 La sexomnia se produce cuando la parte del cerebro que tiene que ver con la planificación y la conciencia permanece dormida, mientras que otras partes del cerebro intentan despertarse.

 

¿Cómo identificar al sexómnico?

De acuerdo con expertos, los afectados por este tipo de sonambulismo se pueden identificar por: 

  • Tener una expresión extraña.
  • Poder pasearse con movimientos flácidos, con los ojos entreabiertos y mirada inexpresiva o bien con los ojos cerrados.
  • Ser capaces de ejecutar acciones simples como sentarse, hablar o buscar algún objeto, y otras más elaboradas, entre ellas salir a la calle, ducharse, subir y bajar escaleras etc incluso tener actividad sexual.
  • Parece que no escuchan cuando se les habla.
  • Realizar movimientos con cierta torpeza. 

 De igual forma, los expertos consideran que los antecedentes de sonambulismo en la infancia están vinculados con el desarrollo de sexomnia en la vida adulta.

 No sería de extrañar que alguna vez durmiendo con alguien nos sorprendan queriendo sexo, y luego no se acuerden al recordarlo por la mañana.



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