La disfunción eréctil

No puedo mantener la erección durante mis relaciones sexuales. Siento como que mis erecciones no son lo suficientemente fuertes…”

Es muy común preguntarse, si tengo problemas de erección, ¿significa que tengo impotencia?

Hablamos de disfunción eréctil cuando no conseguimos o mantenemos la erección el tiempo suficiente para tener una relación sexual satisfactoria.

Como siempre decimos, si el problema es muy recurrente lo primero es acudir al médico, y una vez descartado cualquier problema orgánico, se puede consultar a un sexólogo para trabajar esta disfunción sexual. 

¿Cuáles son las causas de la disfunción eréctil?

  • Psicológicas:
    • La ansiedad. Al estar pensando que no vamos a poder tener una erección, no la conseguimos. Es una de las mayores causas de disfunción, cuando las personas “entran en bucle” y no pueden parar esos pensamientos intrusivos de que van a fracasar y  se fracasa.
    • La depresión, el estrés, problemas de pareja, problemas en el trabajo, problemas familiares…pueden provocar esta disfunción. Habría que analizar cada campo y ver cuánto está afectando para mal en la vida de la persona.
  • Neurológicas: puede ser que haya alguna lesión cerebral, y no fluya el mensaje desde el cerebro hasta el pene. Este sería un caso de daño en la médula espinal, o de enfermedades como la esclerosis.
  • Hormonales: son las menos frecuentes, es consecuencia de la falta de hormonas sexuales masculinas.
  • Vasculares: esta causa por el contrario es bastante frecuente. El pene no puede acumular la sangre necesaria para que se dé la erección. Siempre se ha dicho que fumar puede provocar impotencia ¿verdad?, pues sería una de las causas vasculares, junto con la hipertensión arterial, diabetes etc.

¿Qué síntomas tiene la disfunción eréctil ?

Cuando notamos que la calidad de nuestras erecciones ha variado de forma recurrente y no podemos mantener la rigidez, o directamente no podemos mantenerla, se debe consultar ya al especialista. Se recalca mucho lo de recurrente, no vale que sea algo puntual.

Las causas psicológicas provocan que durante este periodo de ansiedad, estrés y demás que hemos mencionado, la disfunción perdure. Si el problema se alarga en el tiempo, se debería consultar al médico.

Si las causas son físicas, el indicador es la incapacidad para tener o mantener una erección por la mañana. Sino, lo mejor es acudir a un sexólogo para que te ayude a canalizar tus sentimientos y emociones.